Alquileres, desahucios y okupas
Alquilar es sencillo hasta que deja de serlo: un contrato mal redactado, una comunicación enviada sin las formalidades adecuadas o una reacción tardía ante el primer impago pueden convertir una renta mensual en meses de procedimiento judicial.
En La Propiedad Consulting te acompañamos en todas las fases del arrendamiento, con un enfoque claramente preventivo. La mayoría de los problemas que llegan a los tribunales podrían haberse evitado en el momento de la firma o en la primera semana tras el impago.
A tu lado, de principio a fin
Redacción y negociación del contrato de arrendamiento
Elaboramos contratos claros, completos y ajustados a la normativa vigente, con especial atención a los puntos que después generan conflicto: duración y prórrogas, actualización de la renta, garantías adicionales a la fianza, obras y reparaciones, subarriendo, uso permitido y causas de resolución. Un contrato bien construido es la herramienta más barata de prevención que existe.
Notificaciones, comunicaciones y resolución de conflictos
Redactamos y gestionamos requerimientos de pago, notificaciones entre las partes y cualquier comunicación con efectos legales, asegurando que quede acreditada su recepción. La forma y el momento de un requerimiento condicionan directamente el resultado de un procedimiento posterior. Te representamos en conflictos por impago, desperfectos, subarriendos no consentidos, actividades molestas o cualquier otro incumplimiento.
Procedimientos de desahucio
Tramitamos —o nos oponemos, según el caso— desahucios por falta de pago, expiración del plazo o incumplimiento contractual, acumulando cuando procede la reclamación de las rentas adeudadas. Analizamos desde el inicio los factores que más influyen en los plazos reales: la posibilidad de enervar la acción, la situación de vulnerabilidad del ocupante y los trámites previos exigibles a los grandes tenedores. Nuestro objetivo es recuperar el inmueble en el menor tiempo posible y con el menor quebranto económico.
Ocupación ilegal e «inquiokupación»
Frente a la ocupación de un inmueble estudiamos la vía más rápida en cada caso, ya sea civil o penal, incluida la solicitud de medidas cautelares de desalojo. Cuando la ocupación procede de quien entró con un contrato y después dejó de pagar y se resiste a marcharse —la llamada inquiokupación—, el camino es distinto y exige un procedimiento específico: confundir ambas situaciones es uno de los errores más frecuentes y más caros. Valoramos el caso y aplicamos la vía con mayores probabilidades de éxito.
Nuestra forma de trabajar
Primero escuchamos. Antes de emitir cualquier opinión necesitamos conocer la operación concreta: qué documentos hay firmados, qué se ha hablado y qué se ha pagado.
Te decimos lo que hay. Si la reclamación es inviable o el coste no compensa el resultado esperado, lo decimos desde el principio. Preferimos perder un encargo a que pierdas tiempo y dinero.
Presupuesto cerrado y sin sorpresas. Conocerás el coste del servicio antes de contratarlo.
Un interlocutor único. El abogado que estudia tu caso es el mismo que negocia, firma y te llama.
Cuéntanos tu situación. Revisaremos la documentación que tengas, te diremos con claridad dónde estás y qué opciones tienes.